13.2.07

La quebrada

Después de un largo tiempo en los valles Calchaquíes, tierras de Diaguitas y otros pueblos guerreros, nos adentramos en la zona de la Quebrada de Humahuaca, residencia de diversos pueblos que recibieron la influencia del imperio Inca.
La niebla, o mejor dicho nube, que nos recibió no nos dejaba ver mucho

Pero al rato de andar la majestuosidad se dejó apreciar. Es para destacar además de la inmensidad, la variedad y combinación de colores que se pueden ver en este maravilloso rincón del mundo

A poco de viajar se asoma Purmamarca, pequeño pueblito de enormes bellezas naturales


Y más allá vamos camino a las Salinas Grandes. El lugar y el camino justifican el frío


A semejante altura el hombre se siente pequeño
Señoras y señores, con ustedes, la Puna

¿Llegando a la Base Marambio? Casi, Salinas Grandes en el altiplano jujeño. De aquí se extrae tanto sal para consumo (a $14 la tonelada) como sal para blanqueo de celulosa. De un lado de la ruta la explotación es realizada por una cooperativa formada por las familias de la zona. El otro lado está concesionado a una empresa privada. En cualquier caso, la expectativa de vida de los trabajadores es de aproximadamente 50 años.


Saludos del trío los panchos

Los juegos visuales que se pueden hacer divierten a los transeúntes
Más al Oeste, siguiendo por la misma ruta, nos encontramos con Susques, el último poblado Argentino antes del paso de Jama (cruce a Chile). Este pueblo, a 3700 msnm, es un típico pueblo puneño. Bastante importante debido al tránsito comercial ha comenzado recientemente la explotación del turismo. La monstruosa inmensidad de la Puna se puede apreciar desde lo alto del pueblo. La ruta que se divisa marca el rumbo al vecino país de Chile, pero ese será otro viaje.

El cementerio impacta por su belleza. La capilla construida enteramente en adobe y madera de cardón y las lápidas hechas de piedra con precisos detalles


Debajo, una típica calle de este pueblo puneño, con sus construcciones de adobe

Después de tan hermosa travesía, estamos de regreso en la Quebrada. En el pukará de Tilcara, un cardón en flor se deja fotografiar.

Pronto tendrán más novedades.
Próximo destino Iruya....

Ya no sos igual, ya no sos igual...

Norte norte, ¿Qué te pasó en tan poco tiempo? Cómo fue que tus plazas dejaron de ser de uso público. Desde cuando hay que irse a dormir a las 11:00 de la noche. Cómo dejaste que tus comedores se transformen en bares snob con tango en lugar de folclore. Cómo es posile que comer locro sea más difícil que comer una hamburguesa. Desde cuándo los campings tienen horario de check-aut.
Algunos dicen que es culpa del "Patrimonio de la Humanidad". De los extranjeros y de los dólares. Tal vez así sea, tal vez no. Lo único real es que Norte Ya no sos igual, ya no sos igual, ...

29.1.07

Lunita tucumana

Tiempo tanto ha pasado desde la última vez que nos dignamos a escribir algo en este bendito blog. Pero más que tiempo han pasado cosas, muchas cosas y muchos kilómetros también.
A ver, en dónde quedamos...
Ah, sí, por allá por San Rafael. Cuenta la historia que los dos viajeros emprendieron la retirada hacia la pulcra ciudad de Mendoza. A dedo y en dos tramos llegamos for free a la terminal de ómnibus de esa ciudad. Después de largo caminar llegamos al Huellas, como es llamado por los lugareños. El Huellas, un nido de personajes de todo tipo y color, fue nuestro hogar por más tiempo del planeado. Entre asados, chernobyls, caminatas y mucha, pero mucha onda se pasaron volando, casi sin hacerse notar, los 5 días que estuvimos ahí gastando money. De allí nos llevamos muy buenos recuerdos de Marcus, Paul, Luz, Sam, Flash, Damián; en fin, de todos. Un grupo heterogéneo y multinacional del cual nos apropiamos de uno de sus máximos exponentes. Sinerto.
Sí, así como lo oyen (:-P), se nos acopló este hombre del futuro, o de Carolina del Norte, que es tan difícil de describir como lo son la variedad de cosas que nos ha mostrado. Pianista, percusionista, licenciado en Desarrollo Sustentable, fotógrafo, montañista, poeta, filósofo, equilibrista, anti Bush (fucka' Bush) y por sobre todo muy limado. Mientras nuestros rumbos coincidan seguiremos enseñándole el idioma argentino y el nos seguirá enesñando slackline.

Después de tantos días en Mendoza, y cuando ya pensábamos que la ciudad estaba embrujada y que era imposible irse, logramos escapar vía colectivo hasta el aeropuerto. El plan, ir hasta San Juan, unos 190km. Parecía fácil, seguramente alguien nos llevaría, pero..., al rato de esperar, un micro de larga distancia, completamente vacía se hechó a la banquina y nos hizo señas. Volvía de llevar gente de Tucumán a la cosecha en Mendoza, así que nos levantó y nos ofreció llevarnos a Tucumán. Cómo decir que no a tan tentadora oferta. Cerca de 1000km gratis y de un tirón. Así que allí nos fuimos...


Pasamos una noche en San Miguel de Tucumán, un ciudad no demasiado interesante aunque linda en su parte céntrica. De allí partimos hacia Tafí del Valle (no confundir con Tafí Viejo). Como siempre la idea era ir a dedo ya que nos reusábamos a pagar $15 por 60km. Así que de nuevo a la ruta, pero esta vez no hubo suerte, entre cortes de ruta
y controles policiales que verifican que no se lleve más gente que la permitida, ningún automovilista tuvo la gentileza de transportarnos. Cayó la noche y como retroceder nunca, rendirse jamás es algo que aprendimos de pequeños, seguimos adelante, con nuestro único medio de transporte, los pies, hacia Famaillá, unos 30km, que parecieron eternos, pero pasaron. Tras toda una mañana de espera conseguimos alguien que nos acerce a Tafí, incluso a pesar de la policía y tras atravesar la selva tucumana,

locro mediante, llegamos a esta pequeña pero excesivamente poblada de turistas (sobre todo tucumanos) ciudad. La belleza del lugar vale cada paso que dimos
Pero definitivamente, si hablamos de lugares de los que uno se enamora, definitivamente Amaicha del Valle es la encarnación propia de ese concepto, no sólo los paisajes y los lugares, but la gente, tano del lugar, como los que por allí andan de paso y mientras un cardón recorta el horizonte

y en la lejanía del atardecer se divisa la lluvia que tras la construcción del dique de La Alumbrera viene cada vez más seguido

La gente practica slack en la plaza

y en tan maravilloso lugar no podían dejar de pasar cosas increíbles, como el espectacular recital de León


Camino a Cafayate, la parada obligada es Ruinas de Quilmes, histórico lugar que alberga 130 años de resistencia indígena, aunque ahora no les pertenezca

Y después de eso la bella ciudad de Cafayate, con su helado de vino y sus construcciones antiguas, su plaza y su iglesia, como toda ciudad ...
Aquí estamos y aquí estaremos, próximo destino Salta capital, o tal vez Cachi... quien lo sabe.

10.1.07

¡En Sanyafaé!

Dicen que las imágenes valen más que 1000 palabras, pero sin embargo tirar estas fotos acá sueltas no nos parece la mejor idea. Tampoco, por otra parte, estamos con demasiadas ganas de ponernos a escribir 2 horas toooodos los detalles de lo que aconteció en los últimos 10 ó 12 días...

Así que buscaremos un punto medio, y les dejamos los detalles para otro momento, quizás cerveza de por medio, o quizás cuando tengamos más paciencia.

En definitiva, como diría un gran pensador, vivir el viaje es mucho mejor que escribir sobre él...



Este quilombo que ven acá es la cama de Nacho, la noche previa a partir, cuando estábamos repartiendo el equipito. (Dicho sea de paso, hace un par de días mandamos una encomienda a Baires con algo así como 9 ó 10 kilos de equipaje que nos venía ¨sobrando¨).



Llegamos a Junín el día 30 por la mañana e inmediatamente buscamos un transporte que nos lleve al Huechulafquen. Esta es la vista del volcán Lanín desde la ruta.



Aquí pueden apreciar a un ¨nativo¨ explorando la cascada El Saltillo. Minutos más tarde se perdería en una senda bastante boluda, dejando mucho que desear sus habilidades de guía...



Otra vista del Lanín, ¡da ganas de tomar helado!



¡¡Lo prometido es deuda!! Llegamos, tras 4 horas de caminata (con una pendiente que daban ganas de matar a alguien), a la base del volcán.



Aquí estamos con Diego y Chuli, cansadísimos luego de la ida y vuelta a la base del volcán. Faltaban todavía 2 km. de caminata hasta el campamento... Sin embargo la promesa de unas empanadas caseras pudieron hacer el milagro de trasladarnos.



Hmmm... ¿que no se cocinaba con fuego? ¡Es para Charlie que lo mira por interné! ¡Que ricos huevos duros!



El atardecer en el Lago Huechulafquen, que fue nuestro hogar durante 5 días. Ahí pasamos la noche de año nuevo, en medio de una tormenta bastante chota que nos rompió una de las varillas de la carpa.





Después de Junín de los Andes comenzó nuestra travesía a dedo. Hubo de todo: desde una camioneta con dos chicas hasta un cura, pasando por un loco en un Mercedes que levantó 190 km/h, un Renault 12, un camión, etc...



Uno de los momentos más difíciles... En el medio de La Pampa, cerca de 25 de Mayo, no nos levantó nadie durante algo así como 6 horas. Ya no sabíamos que inventar...



Para llamar un poco la atención decidimos vandalizar una de las señales...



¡Finalmente hubo éxito! Nos levantó un camión que nos dejó en Gral. Alvear, apenas a unos 80 km. de San Rafael.



Luego de la travesía en camión acampamos en una estación de servicio y a la mañana siguiente (en tres tramos distintos) llegamos vía dedo a San Rafael.



Llegando a Valle Grande, se puede apreciar el Río Atuel, lleno de turistas haciendo rafting. Allí pasamos dos noches en un camping llamado ¨El Sauce¨.



El calor es insoportable... los nativos mojan sus patas en un remanso. A la noche llovería, calmando la temperatura un poco.

Escribimos estas líneas desde un hostel en San Rafael. El plan es mañana partir hacia Mendoza capital, de allí veremos...