A ver, en dónde quedamos...
Ah, sí, por allá por San Rafael. Cuenta la historia que los dos viajeros emprendieron la retirada hacia la pulcra ciudad de Mendoza. A dedo y en dos tramos llegamos for free a la terminal de ómnibus de esa ciudad. Después de largo caminar llegamos al Huellas, como es llamado por los lugareños. El Huellas, un nido de personajes de todo tipo y color, fue nuestro hogar por más tiempo del planeado. Entre asados, chernobyls, caminatas y mucha, pero mucha onda se pasaron volando, casi sin hacerse notar, los 5 días que estuvimos ahí gastando money. De allí nos llevamos muy buenos recuerdos de Marcus, Paul, Luz, Sam, Flash, Damián; en fin, de todos. Un grupo heterogéneo y multinacional del cual nos apropiamos de uno de sus máximos exponentes. Sinerto.
Sí, así como lo oyen (:-P), se nos acopló este hombre del futuro, o de Carolina del Norte, que es tan difícil de describir como lo son la variedad de cosas que nos ha mostrado. Pianista, percusionista, licenciado en Desarrollo Sustentable, fotógrafo, montañista, poeta, filósofo, equilibrista, anti Bush (fucka' Bush) y por sobre todo muy limado. Mientras nuestros rumbos coincidan seguiremos enseñándole el idioma argentino y el nos seguirá enesñando slackline.
Después de tantos días en Mendoza, y cuando ya pensábamos que la ciudad estaba embrujada y que era imposible irse, logramos escapar vía colectivo hasta el aeropuerto. El plan, ir hasta San Juan, unos 190km. Parecía fácil, seguramente alguien nos llevaría, pero..., al rato de esperar, un micro de larga distancia, completamente vacía se hechó a la banquina y nos hizo señas. Volvía de llevar gente de Tucumán a la cosecha en Mendoza, así que nos levantó y nos ofreció llevarnos a Tucumán. Cómo decir que no a tan tentadora oferta. Cerca de 1000km gratis y de un tirón. Así que allí nos fuimos...
locro mediante, llegamos a esta pequeña pero excesivamente poblada de turistas (sobre todo tucumanos) ciudad. La belleza del lugar vale cada paso que dimos
Camino a Cafayate, la parada obligada es Ruinas de Quilmes, histórico lugar que alberga 130 años de resistencia indígena, aunque ahora no les pertenezca
Y después de eso la bella ciudad de Cafayate, con su helado de vino y sus construcciones antiguas, su plaza y su iglesia, como toda ciudad ...