La niebla, o mejor dicho nube, que nos recibió no nos dejaba ver mucho
Pero al rato de andar la majestuosidad se dejó apreciar. Es para destacar además de la inmensidad, la variedad y combinación de colores que se pueden ver en este maravilloso rincón del mundo


A poco de viajar se asoma Purmamarca, pequeño pueblito de enormes bellezas naturales

Y más allá vamos camino a las Salinas Grandes. El lugar y el camino justifican el frío


A semejante altura el hombre se siente pequeño

Señoras y señores, con ustedes, la Puna
¿Llegando a la Base Marambio? Casi, Salinas Grandes en el altiplano jujeño. De aquí se extrae tanto sal para consumo (a $14 la tonelada) como sal para blanqueo de celulosa. De un lado de la ruta la explotación es realizada por una cooperativa formada por las familias de la zona. El otro lado está concesionado a una empresa privada. En cualquier caso, la expectativa de vida de los trabajadores es de aproximadamente 50 años.

Saludos del trío los panchos

Los juegos visuales que se pueden hacer divierten a los transeúntes


Más al Oeste, siguiendo por la misma ruta, nos encontramos con Susques, el último poblado Argentino antes del paso de Jama (cruce a Chile). Este pueblo, a 3700 msnm, es un típico pueblo puneño. Bastante importante debido al tránsito comercial ha comenzado recientemente la explotación del turismo. La monstruosa inmensidad de la Puna se puede apreciar desde lo alto del pueblo. La ruta que se divisa marca el rumbo al vecino país de Chile, pero ese será otro viaje.
El cementerio impacta por su belleza. La capilla construida enteramente en adobe y madera de cardón y las lápidas hechas de piedra con precisos detalles

Debajo, una típica calle de este pueblo puneño, con sus construcciones de adobe
Después de tan hermosa travesía, estamos de regreso en la Quebrada. En el pukará de Tilcara, un cardón en flor se deja fotografiar.
Pronto tendrán más novedades.Próximo destino Iruya....