29.1.07

Lunita tucumana

Tiempo tanto ha pasado desde la última vez que nos dignamos a escribir algo en este bendito blog. Pero más que tiempo han pasado cosas, muchas cosas y muchos kilómetros también.
A ver, en dónde quedamos...
Ah, sí, por allá por San Rafael. Cuenta la historia que los dos viajeros emprendieron la retirada hacia la pulcra ciudad de Mendoza. A dedo y en dos tramos llegamos for free a la terminal de ómnibus de esa ciudad. Después de largo caminar llegamos al Huellas, como es llamado por los lugareños. El Huellas, un nido de personajes de todo tipo y color, fue nuestro hogar por más tiempo del planeado. Entre asados, chernobyls, caminatas y mucha, pero mucha onda se pasaron volando, casi sin hacerse notar, los 5 días que estuvimos ahí gastando money. De allí nos llevamos muy buenos recuerdos de Marcus, Paul, Luz, Sam, Flash, Damián; en fin, de todos. Un grupo heterogéneo y multinacional del cual nos apropiamos de uno de sus máximos exponentes. Sinerto.
Sí, así como lo oyen (:-P), se nos acopló este hombre del futuro, o de Carolina del Norte, que es tan difícil de describir como lo son la variedad de cosas que nos ha mostrado. Pianista, percusionista, licenciado en Desarrollo Sustentable, fotógrafo, montañista, poeta, filósofo, equilibrista, anti Bush (fucka' Bush) y por sobre todo muy limado. Mientras nuestros rumbos coincidan seguiremos enseñándole el idioma argentino y el nos seguirá enesñando slackline.

Después de tantos días en Mendoza, y cuando ya pensábamos que la ciudad estaba embrujada y que era imposible irse, logramos escapar vía colectivo hasta el aeropuerto. El plan, ir hasta San Juan, unos 190km. Parecía fácil, seguramente alguien nos llevaría, pero..., al rato de esperar, un micro de larga distancia, completamente vacía se hechó a la banquina y nos hizo señas. Volvía de llevar gente de Tucumán a la cosecha en Mendoza, así que nos levantó y nos ofreció llevarnos a Tucumán. Cómo decir que no a tan tentadora oferta. Cerca de 1000km gratis y de un tirón. Así que allí nos fuimos...


Pasamos una noche en San Miguel de Tucumán, un ciudad no demasiado interesante aunque linda en su parte céntrica. De allí partimos hacia Tafí del Valle (no confundir con Tafí Viejo). Como siempre la idea era ir a dedo ya que nos reusábamos a pagar $15 por 60km. Así que de nuevo a la ruta, pero esta vez no hubo suerte, entre cortes de ruta
y controles policiales que verifican que no se lleve más gente que la permitida, ningún automovilista tuvo la gentileza de transportarnos. Cayó la noche y como retroceder nunca, rendirse jamás es algo que aprendimos de pequeños, seguimos adelante, con nuestro único medio de transporte, los pies, hacia Famaillá, unos 30km, que parecieron eternos, pero pasaron. Tras toda una mañana de espera conseguimos alguien que nos acerce a Tafí, incluso a pesar de la policía y tras atravesar la selva tucumana,

locro mediante, llegamos a esta pequeña pero excesivamente poblada de turistas (sobre todo tucumanos) ciudad. La belleza del lugar vale cada paso que dimos
Pero definitivamente, si hablamos de lugares de los que uno se enamora, definitivamente Amaicha del Valle es la encarnación propia de ese concepto, no sólo los paisajes y los lugares, but la gente, tano del lugar, como los que por allí andan de paso y mientras un cardón recorta el horizonte

y en la lejanía del atardecer se divisa la lluvia que tras la construcción del dique de La Alumbrera viene cada vez más seguido

La gente practica slack en la plaza

y en tan maravilloso lugar no podían dejar de pasar cosas increíbles, como el espectacular recital de León


Camino a Cafayate, la parada obligada es Ruinas de Quilmes, histórico lugar que alberga 130 años de resistencia indígena, aunque ahora no les pertenezca

Y después de eso la bella ciudad de Cafayate, con su helado de vino y sus construcciones antiguas, su plaza y su iglesia, como toda ciudad ...
Aquí estamos y aquí estaremos, próximo destino Salta capital, o tal vez Cachi... quien lo sabe.

10.1.07

¡En Sanyafaé!

Dicen que las imágenes valen más que 1000 palabras, pero sin embargo tirar estas fotos acá sueltas no nos parece la mejor idea. Tampoco, por otra parte, estamos con demasiadas ganas de ponernos a escribir 2 horas toooodos los detalles de lo que aconteció en los últimos 10 ó 12 días...

Así que buscaremos un punto medio, y les dejamos los detalles para otro momento, quizás cerveza de por medio, o quizás cuando tengamos más paciencia.

En definitiva, como diría un gran pensador, vivir el viaje es mucho mejor que escribir sobre él...



Este quilombo que ven acá es la cama de Nacho, la noche previa a partir, cuando estábamos repartiendo el equipito. (Dicho sea de paso, hace un par de días mandamos una encomienda a Baires con algo así como 9 ó 10 kilos de equipaje que nos venía ¨sobrando¨).



Llegamos a Junín el día 30 por la mañana e inmediatamente buscamos un transporte que nos lleve al Huechulafquen. Esta es la vista del volcán Lanín desde la ruta.



Aquí pueden apreciar a un ¨nativo¨ explorando la cascada El Saltillo. Minutos más tarde se perdería en una senda bastante boluda, dejando mucho que desear sus habilidades de guía...



Otra vista del Lanín, ¡da ganas de tomar helado!



¡¡Lo prometido es deuda!! Llegamos, tras 4 horas de caminata (con una pendiente que daban ganas de matar a alguien), a la base del volcán.



Aquí estamos con Diego y Chuli, cansadísimos luego de la ida y vuelta a la base del volcán. Faltaban todavía 2 km. de caminata hasta el campamento... Sin embargo la promesa de unas empanadas caseras pudieron hacer el milagro de trasladarnos.



Hmmm... ¿que no se cocinaba con fuego? ¡Es para Charlie que lo mira por interné! ¡Que ricos huevos duros!



El atardecer en el Lago Huechulafquen, que fue nuestro hogar durante 5 días. Ahí pasamos la noche de año nuevo, en medio de una tormenta bastante chota que nos rompió una de las varillas de la carpa.





Después de Junín de los Andes comenzó nuestra travesía a dedo. Hubo de todo: desde una camioneta con dos chicas hasta un cura, pasando por un loco en un Mercedes que levantó 190 km/h, un Renault 12, un camión, etc...



Uno de los momentos más difíciles... En el medio de La Pampa, cerca de 25 de Mayo, no nos levantó nadie durante algo así como 6 horas. Ya no sabíamos que inventar...



Para llamar un poco la atención decidimos vandalizar una de las señales...



¡Finalmente hubo éxito! Nos levantó un camión que nos dejó en Gral. Alvear, apenas a unos 80 km. de San Rafael.



Luego de la travesía en camión acampamos en una estación de servicio y a la mañana siguiente (en tres tramos distintos) llegamos vía dedo a San Rafael.



Llegando a Valle Grande, se puede apreciar el Río Atuel, lleno de turistas haciendo rafting. Allí pasamos dos noches en un camping llamado ¨El Sauce¨.



El calor es insoportable... los nativos mojan sus patas en un remanso. A la noche llovería, calmando la temperatura un poco.

Escribimos estas líneas desde un hostel en San Rafael. El plan es mañana partir hacia Mendoza capital, de allí veremos...

29.12.06

Ya fue

Mientras realizo mis últimas tareas laborales de este año, y las últimas que realizaré en mucho tiempo, los minutos pasan. La partida está cada vez más cerca. A partir de ahí lo que depare el futuro nadie lo sabe. Espero que sea algo bueno.
En fin no hay mucho más para pretender o decir.
Nos vemos

27.12.06

Cada día más cerca

Ya falta muy poco para que el micro salga de la estación y empiece a alejarse de Buenos Aires rumbo a lo que el viaje nos depare. En estas 48 horas que me quedan acá quiero despedirme de mis seres queridos, comer todo lo que voy a extrañar allá, rodearme un poco de tecnología que voy a extrañar (aunque no mucho), tocar la guitarra que por cuestiones de practicidad no voy a llevar y además armar la mochila.

Básicamente se trata de ir bajando las revoluciones para ponerse a tono con las exigencias de paciencia y "estado zen" que requiere un viajecito de esta magnitud.

15.12.06

Finish him!

Lo único que odio de irme de viaje es que tengo que terminar todos los trabajos que no terminé antes porque tenía mejores cosas que hacer, como leer, salir, militar, escribir y demás.
Así que ya saben si quieren irse de viaje procuren desemplearse antes.
Salú

Imsomnnae

He aquí otra noche de calor en nuestra tan querida y odiada Buenos Aires. Mi día comenzó hace ya casi 20 horas y podría decirse que va a durar una más por lo menos. El aburrimiento me puede, escribir me relaja, pensar un título para el post me hincha...

Mañana me voy a encargar de reparar los parantes de la carpa. En algún momento uno de ellos pasó a tener una varilla (esos palitos "de ciego") menos que el otro. Si quisiéramos una carpa mecedora sería genial, pero se me ocurre que no es muy buena idea.

La lista de compras para el día de mañana incluye además 1 ó 2 garrafas de aluminio y aproximadamente 10 estacas como para cubrir un déficit que hubo y tener para cubrir otros que el viaje deparará.

Otra cosa que voy a hacer mañana o el martes (¡tenedlo en cuenta vosotros -- viajeros del mundo!) es escanear mi pasaporte y otra documentación importante. Acto seguido me la autoenviaré a mi casilla de correo, en donde reposará esperando que yo nunca deba acceder a ella. Caso contrario (léase, something went really wrong) puedo acceder a mi documetación en cualquier rincón del planeta que cuente con acceso a la Gran Red. Eso permitiría imprimirla y volver a ser un semidocumentado (tengo entendido que en las embajadas tener una fotocopia del pasaporte o el DNI es estrictamente mejor que no tener nada).

Por último, otra precaución que voy a tomar es cambiar mi tarjeta de débito. Su banda magnética ya está gastada y quien sabe por cuánto tiempo no vuelva, así que mejor disponer de un acceso directo confiable al capital.

Se despide aquí y hasta un futuro post, cada vez más cerca de estar lejos. Cada vez más lejos de lo que está cerca.

11.12.06

¿Nada que ver?

Tal vez esto no tenga "nada" que ver con el tema del blog, pero igual vale la pena publicarlo. Se murió Pinochet, el dictador chileno.
Lástima que te moriste impune

10.12.06

Un adelanto

Ya falta cada vez menos para ...

8.12.06

Los pasajes

Martes 5.12.06 11hs, estación de omnibus de Retiro. Calor. Gente, mucha, mucha gente como es habitual pasea yendo y viniendo por las dársenas, esperando a algún familiar que llega, despidiendo a algún otro que se va; más gente comprando pasajes, ¿te quedan pasajes? ¿cuánto salen? ¿cuánto tarda?; gente vendiendo golosinas, revistas, juguetes, bebidas y casi todo lo imaginable. Busco un par de pasajes que me saquen de esta ciudad.

Martes 5.12.06 13hs, ciudad universitaria. Calor. Poca gente, algunos estudian, otros pasean con sus miradas perdidas pensando en algún examen o problema por resolver; algunos otros charlan en el bar, toman café (¿café con este calor?). Tengo mi pasaje, me paseo entre la gente feliz de que pronto me estoy yendo. Ellos no saben pero me estoy escapando de su mundo.

Viernes 29.12.06 18.55hs, estación de omnibus de Retiro. Comienza el viaje.

5.12.06

El equipo II

Hablemos un poco de equipamiento. Todo buen aventurero sabe que contar con el calzado adecuado es fundamental para no pasar un mal rato. El calzado no sólo debe proveernos del agarre adecuado a la superficie, sino también proteger nuestros pies, es decir, evitar que nos entre agua, disminuir el riesgo a torcerse un tobillo o a fracturarse un dedo. Es por esto que contar con un buen calzado es fundamental a la hora de irse de viaje y si de buenos calzados hablamos, hablamos también de elevados precios.
Existen hoy en día en el mercado diversas marcas que fabrican calzado de alta tecnología para deportes extremos y outdoor. Estos calzados se caracterizan por ser comfortables a la vez que aseguran nuestros pies y nos proveen del agarre necesario para no resbalar y no desperdiciar fuerzas. Parece ser que este tipo de calzados empezó a llegar al país recién en la década del 70 (cuando todavía eran bastante precarios). Con el paso del tiempo se han perfeccionado y "popularizado" (entre los campamentitas o deportistas) pero aún sigue sin haber una marca nacional que alcance la calidad de las botas importadas.
Sin embargo si nos ponemos a averiguar con algunos precursores de este tipo de actividades en nuestro país muchos de ellos nos dirán que "en su tiempo" se utilizaban los Marasco & Speziale. Para el que no lo sepa, Marasco y Speziale son dos italianos que vienen fabricando todo tipo de botas desde hace 60 años. Resulta que estos tanos siguen existiendo y siguen haciendo botas y calzados. Entre sus especialidades podemos encontrar botas de seguridad (para todo tipo de actividad) y botas deportivas (para trekking, para nieve, etc.).
Cuero de primera calidad, excelentes suelas y tacos. Terminaciones adecuadas y resistentes. Refuerzos según el modelo y, por sobre todo, sus fabricantes, son las cosas que hacen de este calzado de fabricación nacional uno de los más robustos y con mayor durabilidad que vas a encontrar. La contra, el peso, bastante superior a las botas de alta tecnología. Otra contra que se puede encontrar es que, al ser de cuero, no son muy respirables que digamos (igual, hay modelos y modelos), pero en este punto tienen a favor que el cuero los hace altamente impermeables y durables (con el cuidado adecuado, claro está).
Si quieren averiguar más pueden darse una vuelta por http://www.marascoyspeziale.com.ar